Casos de uso

Negocios con tareas recurrentes, en distintos sectores.

Renvao no está pensado para "automatizar tu negocio" en abstracto. Encaja mejor en tareas concretas que se repiten y hoy dependen de que alguien se acuerde de hacerlas.

Comercios

Reposición recurrente a proveedores

Contexto: negocios que compran a los mismos proveedores de forma habitual, donde controlar el stock a mano es fácil de descuidar.

Tarea delegada: vigilar los niveles de stock definidos y preparar los pedidos a proveedores cuando toca reponer.

Resultado buscado: menos roturas de stock por olvido, pedidos más consistentes.
E-commerce

Vigilancia de precios y stock de competencia

Contexto: tiendas online en sectores donde el precio cambia rápido — moda, electrónica, suplementos.

Tarea delegada: revisar periódicamente los precios y el stock de los competidores señalados y avisar cuando algo relevante cambia.

Resultado buscado: detectar cambios el mismo día, decidir con datos actualizados, no por intuición.
Inmobiliarias

Gestión de alquileres

Contexto: carteras de alquiler con comunicaciones, recordatorios y trámites que se repiten mes a mes.

Tarea delegada: preparar comunicaciones y recordatorios recurrentes, y hacer seguimiento del estado de trámites en curso.

Resultado buscado: menos trámites que se quedan a medias, comunicación más consistente con inquilinos.
Gestorías y asesorías

Tareas administrativas repetitivas de cliente

Contexto: despachos pequeños donde el equipo técnico dedica horas a tareas de formato y plazos ya conocidos.

Tarea delegada: hacerse cargo de la parte repetitiva y bien definida, dejando el criterio profesional a las personas.

Resultado buscado: más tiempo del equipo en lo que de verdad requiere su criterio.
Talleres técnicos

Seguimiento y avisos a clientes

Contexto: talleres de automoción, electrodomésticos o informática donde hay que informar del estado de cada reparación.

Tarea delegada: seguir el estado de cada caso y enviar avisos y recordatorios a clientes según lo que va pasando.

Resultado buscado: clientes mejor informados, menos llamadas de "¿cómo va mi reparación?".
¿Encaja tu negocio?

Cuatro preguntas rápidas

No hace falta encajar en la lista de arriba. Si respondes "sí" a esto, probablemente haya una responsabilidad que delegar:

¿Se repite?

La tarea vuelve con cierta frecuencia — diaria, semanal, o similar.

¿Tiene reglas claras?

Aunque no estén escritas, sabrías explicar cómo se hace.

¿El error es corregible?

Si algo sale mal, se puede detectar y arreglar sin coste alto.

¿La hace alguien a mano?

Hoy depende de que una persona se acuerde de hacerla, cada vez.

¿Tu caso no está en la lista?

Cuéntanos de todas formas — muchas responsabilidades se parecen más de lo que parece a primera vista.